Aquí os dejo un vídeo de RCD de dicho acto y aunque la calidad (estamos hablando de 1988) es la que es, no deja de ser un testimonio impresionante y lleno de emoción.
Yo en ese momento no tenía ni la más remota idea de cómo iba a quedar la nueva estación, únicamente que el arquitecto era Rafael Moneo y sin saber detalle alguno, pensé - iluso de mi - que con lo que yo había pensado para la futura red ferroviaria de Alta Velocidad en España (vease el esquema de mi anterior entrada) se realizaría una estación acorde con los nuevos servicios. Por eso, en mi cuaderno de garabatos, dibujé lo que tendría que haber sido la nueva Atocha:
Mi idea era muy básica (seguro que mil arquitectos e ingenieros me hubieran lapidado en plaza pública) y consistía en lo siguiente:
- Mantener los edificios laterales de la estación y su marquesina, siendo la zona de los laterales dedicada a usos comerciales (Bares, tiendas, restaurantes...)
- Deprimir la zona de andenes de la marquesina unos diez metros.
- Crear un haz de seis vías con tres andenes en dicha cota -10 m. en cuyo lado norte confluyeran (hacía la plaza del Emperador Carlos V) dichas vías en dirección a un nuevo túnel sentido Chamartín para trenes pasantes Atocha-Chamartin.
- En el lado sur, fuera de la marquesina y hacia el edificio de la estación de Cercanías, una serie de vías en topera con varios andenes para trenes con destino Atocha.
- Ampliar el edificio que aloja el vestíbulo de Cercanías para llevarlo en la misma cota hacia el nuevo haz de vías de Alta Velocidad y crear las zonas de acceso a los andenes.
Para aclarar un poco dicha idea, este es el plano traducido.

El fin fundamental de aquella idea era que la nueva estación fuera pasante hacia el Norte, hacia Chamartin, para así poder crear las relaciones Norte-Sur que preveía el Plan de Transporte Ferroviario. Además de conservar la estación original para usos ferroviarios y reducir costes simplemente siguiendo la estética arquitectónica de la recién abierta estación de Cercanías y manteniendo una misma cota de altura.
Obviamente, acometer dicho proyecto sin tener nada hubiera sido muy arriesgado pero al menos, se hubiera dejado preparado para el futuro. Y de hecho, habría sido así hoy día puesto que no se hubiera gastado la millonada que hoy día lleva gastado el Estado en sucesivas y caras ampliaciones de la actual Puerta de Atocha.
Hoy día sigo lamentando que un diseño deslumbrante se haya realizado frente a un diseño funcional y económico y desde luego, no disfruto del jardín tropical que hoy existe bajo la marquesina porque yo preferiría ver trenes bajo ella.
Saludos.



